PERSONAL

Posted by Katheine Esquía on Ago 10, 2012 in Depresión, Hija(o), Padres |

Hace once años, cuando mi papá tenía 51, por algún motivo que desconozco, decidió que la vida que había tenido a nuestro lado por más de 20 años, no lo hacía feliz; así que cogió sus cosas y se fue.

Luego de ese evento, lo vi dos veces más, una cerca de la Navidad del 2002 y otra en la Navidad del 2003, cuando llegaba en un taxi y sin bajarse dejaba una bolsa con víveres para sus hijas. Una mísera bolsa con arroz, azúcar y fideos que asumo él creyó era lo que merecíamos, sus cuatro hijas y su esposa.

 ¿Qué habíamos hecho? ¿Por qué el rechazó? ¿Por qué el desprecio? Nunca supe qué responderme, pero, a pesar de todo, guardaba mucho cariño por mi padre y esperaba que algún día volviera a casa para estar con nosotras nuevamente. Así fue como esta ilusa mujer de 26 o 27 años, no recuerdo exactamente la edad, se enteró que su padre, estaba con una chica de 25 (nunca olvidaré ese número) y que esta “mujercita” tenía un hijo, un hijo varón, el que mi padre iba a criar como el que siempre había querido. Comprendí lo que ocurría y el amor de hija se me secó en ese momento.

¿Cómo se habrá sentido mi mamá al enterarse que su esposo la dejó por una chibola? ¿Humillada? ¿Traicionada? ¿Agraviada? ¿Insultada? ¿Expectorada? No creo que exista un adjetivo que describa el sentimiento; pero nunca la vi derramar una lágrima y decidió seguir adelante por nosotras. Por eso la admiro tanto.

El asunto de mi padre y que nos haya dejado por una mujer menor que su propia hija, lo dejé enterrado para no sacarlo nunca más y el sentimiento que me generaba lo encerré en algún lugar profundo para que no me hiciera daño; pero algunos acontecimientos que he venido a enterarme los últimos días han hecho que todo salgan a flote, que todos los recuerdos, todas las interrogantes vuelvan a mi cabeza, pero sobre todo a mi corazón. No dejo de preguntarme por qué y nuevamente, vuelvo a sentirme miserable. Supongo que debí sentirme así hace cinco o seis años, cuando decidí dejarlo a un lado por mi madre, lo oculté bien por mis hermanas, pero hoy que no tengo que guardar nada, me siento profundamente triste, y enormemente herida. Lo peor es que nadie tiene la culpa, así que no tengo con quién desquitarme…. ¡Qué frustración!

Solo tú que pasas o has pasado por eso, podrías quizá entenderme, solo a ti a quien han dejado de lado porque piensan que ya no vales, que no interesas o que no eres lo suficiente buen@ puedas, quizá comprender lo que se siente; los demás, aquellos que observan todo solo para tener de qué hablar, harán lo mismo de siempre, no entender que en lo PERSONAL no se deben involucrar y mucho menos HABLAR DE MÁS.

Gracias por sacarme las venda de los ojos…

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