¡Cómo ataca mi salud, Essadlud!

Posted by Katheine Esquía on Dic 13, 2009 in Personal, Reflexiones |

El próximo año cumplo 30, exactamente un 31 de mayo. Llegar a cumplir 30 es algo que hace unos cuantos años se veía tan lejano. Parece que hubiera sido ayer que celebré en mi casa la llegada del 2000, el enigmático 2000, que todo el mundo señalaba como el fin de los tiempos y que para mí significó mucho, fue el año en que empecé a trabajar (por primera vez en mi vida), ese año empecé a incursionar en la Educación, mi mejor amiga a Canadá y me enamoré por primera vez. Cumplir 20 fue lo máximo.

Ahora, tan cerca de cumplir treinta, siento que el cuerpo me pasa factura por una ligera serie de desarreglos que hice durante mi adolescencia, tantas cosas heladas, alcohol, cigarros y acciones dañinas con mi sistema digestivo hacen que ahora mis visitas al seguro sean muy constantes.

El fin de semana pasado, el sábado para ser exacta estaba medio constipada y con ardor en la garganta, sin embargo ese día era el baby shower de mi Kathyta precisa y no podía dejar de ir, así que medio afiebrada fui a la celebración y tomé muchas cosas heladas. Lo sé, soy una irresponsable adulta. Como consecuencia el domingo estuve un poco peor, para rematar el lunes (día en el que no fui a trabajar) con los bronquios completamente cerrados. Como se podrá preveer, tuve que ir corriendo al seguro.

Entrada a Emergencia... ¡Horror!

Entrada a emergencia... ¡Horror!

Me pasé TODO el día, luchando por una nebulización que sea veía muy muy lejana.  Odio ir al seguro porque su sistema es una completa ridiculez, para que sea más claro, explico. Cada vez que necesito una nebulización, tengo que pasar por el triaje de Emergencia (área que generalmente está descongestionad), luego de que un doctor (o disque doctor) me oiga los pulmones y vea que en efecto tengo los bronquios congestionados, me envía una orden de nebulización. El problema con emergencia es el siguiente, que muchos asegurados que son ignorados en admisión y necesitan atención inmediata, van a Emergencia, porque ahí la atención es en el acto. Claro que solo brindan paliativos para determinados síntomas.

En vista de esto, ESSALUD ha puesto en marcha una “creativa solución”. Han creado un área, cuyo nombre no recuerdo, que es para la atención inmediata; pero antes, debes pasar por triaje también. Es decir que los doctores que atendían triaje (todas las veces que he ido eran tres o cuatro) ahora han sido divididos en estas dos áreas. Consecuencia, el día lunes que fui al seguro había una cola interminable.

La cola de las mil horas...

La cola de las mil horas...

Una hora de cola más tarde, solo habían pasado cuatro personas. Y yo, seguía necesitando una nebulización, una simple nebulización. Obviamente me quejé. Fui a la Defensoría del Asegurado, buscando que alguien coherente y racional, me explique por qué hacer una cola de cuatro horas aproximadamente (simple regla de tres) para que el doctor me vea y me diga, nebulización, si yo sé que es eso. Solo es escribir en un papel cuántas necesito, porque el medicamento es el mismo de toda la vida. Es más, estoy segura de que me van a mandar tres. Siempre mandan tres.

Como estaba fiebrada, cansada, sin capacidad completa para poder respirar y con mis ojos inundados de lágrimas, me atendieron, y así logré salir del seguro a la 1 de la tarde, desde las 7 de la mañana. Aunque no lo crean, todo un logro.

¿Por qué el Estado juega de esa manera con la salud de los peruanos? Ahora pensando y renegando por el trato de ese día me pongo a pensar en eso. ¿Es que la gente que trabaja en el Estado es tan estúpida? Sé que una nebulización NO ES UNA EMERGENCIA (salvo excepciones), cosa que me repetían a cada instante. Soy una profesional inteligente, sé que no es una emergencia, pero porque …ERDA, si no es emergencia tengo que ir a emergencia para que me deriven a inyectables. Vivo en el Callao, hay mucha gente con requerimientos de nebulizaciones. ¿Es tan difícil crear un área de nebulizaciones? Si no quieren perder en el tiempo en Emergencia ¿por qué me envían ahí? Es ilógico.

Ayer, por culpa de que una atolondrada chica de mantenimiento del gimnasio Gold’s Gym de San Miguel, a la que pedí que apagara el aire acondicionado que estaba de mi lado porque todo el aire me daba en la cara y el cuello, se olvidara de hacerlos, terminé mi clase con Ivon, con los bronquios congestionados. Cruzó por mi mente, la loca idea de ir al seguro, pero nik… Al seguro no vuelvo a ir es fiestas. Usaré mi ventolín y cruzaré los dedos para que mis bronquios no me vuelvan a joder hasta el próximo invierno.

Al igual que Dante (Alighieri), creo que he llegado a la mitad del camino de mi vida y mi imperfecto cuerpo necesita una aceitada URGENTE. Máquina de michi, si tuviera factura, exigiría la garantía.

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¡Finalmente, nebulizándome!

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2 Comments

Joan
Ene 11, 2010 at 7:24 PM

siii es horrible!!!! yo tambien he pasado por lo mismo!!!


 
dante casanova
Abr 13, 2010 at 10:07 PM

Querida Kathy: He ingresado así como suelo ingresar siempre (de ‘chiripazo’) a tu blog, porque ya sabes de que no termino de entender a estas máquinas y, caray, me he dado con una foto tuya (¿eres tú?), donde se te ve bien pero bien muchachita y no con los casi 30 que pregonas. No sabía que padecías de asma. Ultimamente me parece que me está queriendo dar algo parecido (¡a estas alturas del partido imagínate!), pero estoy saliendo de la molestia con Ambroxol -que fluidifica las secreciones- aunque me está sucediendo cada que hay un poco de humedad.
¡Ah, el famoso EsSalud! Tienes toda la razón. Y es que desde que tengo uso de razón todos los regímenes recurrieron a esta institución como ‘caja chica’ y ‘agencia de empleos’ . El señor Belaunde Terry cogió frescamente el dinero de todos los que aportabamos y con eso levantó la Residencial San Felipe en Jesús María, que no fue un proyecto de ‘interés social’ como lo publicitó -porque nadie del pueblo podía pagar uno de esos espléndidos departamentos duplex- sino que fue destinado a la clase media alta y jamás devolvió lo sustraido. Fue un hombre austero el arquitecto, pero mientras las ‘lobas’ -de las cuales solía rodearse- se banqueteaban con el erario nacional, él vivía ‘en las nubes’ y dicen que jamás se dio cuenta de nada. (¿¿??)  Durante la primera gestión del Dr. García, no habían medicinas y si uno no quería morirse o que su familiar no fenezca, pues había que comprarla en la calle. Luego había que llevar ropa de cama, pijamas y todo, porque los señores de la estrella se llevaron como verdaderas langostas devastadoras, hasta los colchones viejos de los hospitales de la seguridad social. Era espantoso. Pero ¿qué iban a dejar si en el Banco de Reserva no dejaron una sola barra de oro?
¿Has visto que en los pisos de los policlínicos han surgido de pronto módulos de atención computarizada con nuevos rostros, cuando Barrios eliminó a los antiguos por obsoletos, prometiendo que se quedaría solamente con el sistema de citas telefónico? Pues toda esa gente, obvio, son de la estrella. Ya se van a ir y desesperadamente están copandolo todo.  ¿Olvidaste la ratería apenas se produjo el terremoto de Pisco? El SIS Sistema Integral de Salud que nada tenía que ver en el asunto y, cuando no se conocía ni la magnitud de lo sucedido, compró 14 millones de soles de todos nosotros, en ‘raciones’ para los damnificados. La ración avaluada en aproximadamente 40 soles, consistía en una cajita tipo frugos, un paquetito de galleta de soda, uno de vainilla y un kekito. Como nunca sucede en el estado, se pagó casi al contado en un cheque que fue cambiado y que salió inmediatamente fuera del país con una persona que hasta ahora ‘no ubican’. Se dio el escándalo y el director del SIS, Dr. Julio Espinoza fue a dar de frente a la cárcel. ¿Qué piensas, Kathy que pasó tres meses después?  Que salió bien chiquitita, en un rinconcito de EL PERUANO, una resolución de INDULTO POR RAZONES HUMANITARIAS para dicho reo, el cual supuestamente era víctima de una enfermedad terminal. Cuentan que hasta ahora, cuando alguien encuentra por la calle al Dr. Espinoza y le pregunta por su mal, este le relata conmovido y muy emocionado, que se hizo acreedor a ‘un milagro del cielo’ .   Así, querida Kathy ¿cómo no quieres que EsSalud esté como esté? Un abrazo y, a rogar que siquiera se conozca un poquitito de esa otra sinvergüenzada que le llaman ‘petroaudios’.  Ah, con toda confianza te ruego pongas el audio de EL POEMA DE LA DESPEDIDA de Buesa que tanto te gustó. Cuentales a todos que es un avance de mi próxima humilde producción en audio digital. Bye


 

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