Boicoteo emocional

Posted by Katheine Esquía on oct 12, 2014 in Educación, Hija(o) |

La opinión de los demás sobre ti no tiene que volverse tu realidad.

Desde pequeños pasamos gran parte del tiempo escuchando aquello que hacemos mal : si duermes mucho, eres ocioso; si tomas más tiempo del programado en hacer una u otra cosa, eres lento; si cometes un error, eres torpe; si preguntas el porqué de algunas afirmaciones, eres malcriado y si desarmar las cosas, un destructor. Así, nos pasamos el mejor momento de aprendizaje que tenemos en nuestra vida, aprendiendo que somos unos buenos para nada y que no merecemos reconocimiento por todo lo bueno que hacemos, pues los errores pesan mucho más; y como es lógico, nos pasamos la vida buscando el reconocimiento de quienes nos convencieron que no lo merecíamos, por diversos motivos, algunos más dañinos que otros.

Hoy escuché en una película una aseveración que me hizo reflexionar: “(En comparación con todo lo bueno que se reconoce en una persona) lo malo es más fácil de creer”, y es cierto. Por qué cuando nos enlistan todos los defectos que tenemos, nos desanimamos pensando en ello o cuando nos desacreditan o ningunean; sin embargo, cuando nos felicitan por algo bien hecho, en lugar de alegrarnos por ello, le damos el crédito al azar, a la alineación de los planetas o cualquier excusa que se nos ocurra, antes de aceptar que en efecto, es cierto que lo has hecho bien. Por qué si diez personas te dicen que eres bueno en algo, el solo comentario negativo de una persona hace que nuestra seguridad de vaya al suelo.

Todos tenemos taras psicológicas que debemos enfrentar y solucionar, pues de lo contrario estamos condenados a repetir el patrón y boicotear el autoestima de quien tengamos al lado. Si somos lo suficente inteligentes, habremos hallado nuestra tara e intentaremos además de darle un porqué, corregirla; lamentablemente es posible que para hacerlo, con éxito, se necesite la ayuda de un profesional.

Me ha pesado las últimas semanas (casi un mes) analizando cuál es mi tara emocional e intentando encontrarle el porqué más lógico, y creo haberlo logrado; sin embargo, eso no evita que duela y mucho, pues me embarga un gran sentimiento de angustia el no poder hablar de esto abiertamente con nadie y no porque no quiera, sino porque con quienes he tenido un asomo de compartir mi pesar, no han podido escuchar sin juzgar, lo que añade más dolor al tema.

Creer que no merecemos reconocimiento o afecto y que por el contrario, nos merecemos todos los reproches válidos o inválidos que nos digan aquellos que no nos conocen con totalidad, no nos dejará abrir las alas y despegar. Necesitamos querernos más y ser conscientes de que nos equivocamos y lo seguiremos haciendo, es verdad; pero, que por cada error, cometido, existe más allá de la posibilidad de enmienda, una serie de virtudes y características que nos hacen únicos. Debemos dejar de autoboicotearnos convenciéndonos a nosotros mismos lo insignificantes, devaluados, inqueribles y malos que somos, y por el contrario, tomar aquellas decisiones que nos permitan amarnos un poco más; pues es el único camino para un cambio real.

Autoestima

 

 

Etiquetas: ,

Reply